Impresionante la fortaleza y el físico que ha desarrollado esta culturista, pero lo más impresionante no son esos poderosísimos musculos, si no el que esta mujer empezó a entrenar a los 30 años, cuando el metabolismo es mucho más lento que en la más tierna juventud y las hormonas de crecimiento se encuentran ralentizadas y desgastadas. Es obvio que habrá habido ayuda de esteroides, pero aún así es sorprendente comenzando a esas edades llegar a esos extremos.